Principios de Emerson para la Covid-19 - Principio III y IV

El presente escrito está inspirado en el principio I y II discutido en el artículo inicial de la presente colección. Si no lo ha leído aún, puede leerlo aquí. 

Principio 3:

El universo es justo. De una forma u otra, seremos compensados ​​por todo lo que damos o tomamos, y todo lo que nos dan o nos quitan.

Interpretación:

Emerson era un hombre culto, sobre todo en el entendimiento de otras visiones religiosas. En ellas encontraba fragmentos que desarrollarían su teoría enfocada al trascendentalismo, uno de sus mejores escritos. 

El principio III pareciera tener una vinculación con el budismo, específicamente con karma (en sánscrito कर्म) en el cual las acciones de una persona al igual que las intenciones tienen influencia en el futuro de la persona. Estas podrían ser acciones en la vida pasada, debido a la concepción existente entre el hinduismo y budismo sobre la reencarnación. 

Emerson nos invita a pensar en la justicia que es inherente al mundo. En momentos como los que estamos pasando podríamos pensar que no existe justicia en el universo, que al contrario, pareciera que el universo carece de justicia. Es aquí donde la segunda porción del principio nos brinda una explicación, la justicia del universo se centra en nuestras acciones. 

Como humanos, cometemos el error de visualizar nuestros problemas como una parte social, una parte macro, en el cual todo acaece de la misma forma. Emerson nos propone observarlo con praxeología, centrándonos en el individuo. 

Esta pandemia es distinta para cada uno de nosotros y cada uno de nosotros está actuando, reaccionando, pensando, meditando de manera distinta. A veces tenemos días mejores y a veces días que parecieran incompletos, pero la naturaleza y el universo responden de igual manera. Si me permite, un ejemplo a continuación enfocado al naturalismo:

Pensemos en un árbol, un árbol de pino. El árbol crece, se convierte en fuerte y disfrutamos de su sombra. Este árbol que ha sobrevivido lluvias, falta de alimento por momentos, vientos fuertes que han inclusive botado a otros árboles que estaban a su alrededor y otras circunstancias de vida. 

El mismo árbol ha podido respirar, ha tenido de vez en cuando un nido, una ardilla que acelera sobre su tronco, una pareja comiendo bajo su sombra, un niño jugando en un columpio en su rama o inclusive ha custodiado una casa de árbol. 

Los vientos, las lluvias, la falta de alimento por momentos lo han hecho más fuerte. En esos momentos sus raíces fueron más profundas para sostenerse a la tierra y mantenerse parado. Estos momentos ayudaron a brindar felicidad a otros simplemente con su existencia. 

Entendiendo el árbol como representación de los humanos, lo que damos será recompensado. El esfuerzo que dediquemos a nuestro crecimiento, ayudará a las épocas de lluvia. La fortaleza que demostremos en las lluvias ayudará al crecimiento y así sucesivamente. 

Lo que Emerson nos dice es que todo esfuerzo es recompensado por el universo. De cierta manera pareciera que tuviera una conexión con el bello discurso de Steve Jobs titulado Connecting the Dots (puede verlo aquí) donde nos enseña que el destino, el universo y la fortuna no desperdician esfuerzos sino que eventualmente serán utilizados para los momentos de necesidad. 

A esto se refiere con la justicia. En este momento de pandemia podemos desarrollar nuevos hábitos, una mayor conciencia sobre la importancia del prójimo, una apertura hacia la tolerancia, una valoración sobre lo que ahora no tenemos. ¿Con qué propósito? Para cuando llegue el momento, tener claro lo que dimos. El universo recompensará nuestra paciencia, nuestro ímpetu de mantener una empresa a flote, nuestra capacidad de sentarnos con nosotros mismos. ¿Cómo lo recompensará? Pronto nos brindará una oportunidad para utilizar la paciencia, para aconsejar a otras empresas basados e nuestra experiencia, nos iluminará la vida con un camino más claro. Sólo es de recordar que como decía Einstein, Dios no juega a los dados

Principio 4:

Existe una correspondencia entre los seres humanos y el mundo. Todo lo que vemos en la naturaleza es un reflejo de algo en nosotros mismos.

Interpretación:

Emerson decía que <<la naturaleza siempre viste los colores del espíritu>> haciendo referencia a este principio. Lucrecio escribió un libro espectacular titulado Sobre la naturaleza de las cosas (puede encontrarlo aquí) donde mencionaba los aspectos fundamentales de la naturaleza. Nos brinda mensajes de vida que son joyas como el argumento de Platon sobre la verificación contínua de las inferencias porque estas pueden ser erróneas o la forma en las cuales el hombre evita el dolor. 

La naturaleza es una gran maestra, que ha sido parte de la espiritualidad y de la filosofía desde la concepción. Cada uno de sus elementos tiene enseñanzas tan aplicables a nuestra vida como el ejemplo del árbol expresados en el principio anterior. 

La naturaleza nos puede enseñar de esperanza con cada amanecer del sol. Nos puede enseñar sobre los momentos oscuros y la importancia de la luz con el salir de la luna. Nos puede enseñar sobre la supervivencia a través de cada uno de los animales. Nos puede enseñar sobre eel trabajo en equipo con un grupo de hormigas o enseñarnos que lo imposible se puede lograr a través de una abeja (hace referencia a este artículo)

Un ejemplo de ello fueron las bellas palabras pronunciadas por Bruce Lee que se han titulado Se Agua. A continuación la frase:

Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza, si pones agua en una botella se convierte en la botella, si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede aplastar. Sé como el agua. Amigo mío, el agua que corre nunca se estanca, así es que hay que seguir fluyendo”.

Es un bello ejemplo de las enseñanzas de la naturaleza para nosotros. Más aún cuando analizamos nuestra propia reflexión. Quienes ver a un árbol como madera, otros lo verán como señal de fortaleza, otros como hogar, otro como amigo y este será un reflejo de ellos mismos. Es por ello que la naturaleza y el hombre pasan por momentos de amistad y de enemistad, simplemente porque el hombre no le agradan los reflejos de él que la naturaleza ofrece. 

A manera de ejemplo sobre la naturaleza y con el propósito de cerrar quisiera brindarles una bella frase del maestro espiritual Dam Rass (puede leer su libro aquí):

Cuando sales al bosque y miras los árboles, ves todos estos árboles diferentes. Y algunos de ellos están doblados, y otros son rectos, y otros son de hoja perenne, y algunos de ellos son lo que sea. Y miras el árbol y lo permites. Ya ves por qué es así. Como que entiendes que no recibió suficiente luz, por lo que se volvió de esa manera. Y no te emocionas al respecto. Solo lo permites. Agradeces el árbol.

En el momento en que te acercas a los humanos, pierdes todo eso. Y usted dice constantemente: “Tú también eres esto, o yo también soy esto”. Esa mente de juicio entra. Y entonces practico convertir a las personas en árboles. Lo que significa apreciarlos tal como son.

Dam Rass como Emerson nos recuerdan que lo que vemos en la naturaleza es reflejo de nosotros mismos. 

En todo momento y sobre todo en este momento que estamos viviendo, sea paciente con las personas. Olvide los juicios. Aprecie a los otros por lo que son. 

Proximamente: Principios de Emerson para la Covid-19 — Principio Vy VI

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